Porotos: compuestos bioactivos de variedades locales chilenas
Jardín CEAP de variedades de Poroto Raza Chile. Cauquenes ➜
El poroto raza Chile representa un germoplasma diferente a los descritos en el resto de América, con particular variabilidad y adaptabilidad, con una diversidad morfológica nutricional y genética que lo convierten en un recurso único para nuestro país y el mundo.
INTRODUCCIÓN
El poroto (Phaseolus vulgaris L), es una de las proteínas vegetales de mayor consumo en el planeta y es cultivado en cerca de 150 países y sus orígenes han sido motivo de debate durante mucho tiempo, sin embargo, las conclusiones más relevantes, sitúan sus inicios en América. Las plantas silvestres y patrimonio genético del poroto (originarios de las regiones mesoamericana y andina) se distribuyen desde México hasta Argentina y Chile.
En América se han descrito 6 razas de porotos; Durango, Jalisco, Mesoamericana (correspondiente al pool genético Mesoamericano), Perú, Nueva Granada y Chile (del pool genético Andina).
Según algunos autores hay tres razas de poroto dentro del patrimonio genético andino: Nueva Granada, Perú y Chile, que representan distintas adaptaciones ambientales. Y si bien hoy la colección de poroto chileno contiene más de 1000 accesiones locales, hay 246 que representan la variabilidad genética de la colección.
Considerando la incidencia del poroto en la salud y en la economía, la escasa caracterización que existe al día de hoy, su historia cultural y su rol en el sistema agroalimentario, el CEAP está desarrollando una investigación multidiciplinaria- situada en la Macrozona Centro Sur, que involucra a las regiones de O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío- sobre compuestos bioactivos de las variedades locales de Phaseolus vulgaris L. y sus posibles efectos en la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles.
SOBRE EL POROTO
La idea es determinar los mecanismos genéticos, moleculares y celulares involucrados en la formación, acumulación y biodisponibilidad de compuestos bioactivos de las variedades locales de poroto; además de describir su potencial como alimento funcional, utilizando modelos de actividad metabolómica, in vitro e in vivo; y caracterizar el mecanismo de acción bioactivo de la especie (ensayo clínico in vitro y en humano) como agente preventivo para enfermedades crónicas no transmisibles.
¿Por qué el poroto?
- El poroto es la leguminosa que más se cultiva en Chile.
- La macrocozona (Regiones de O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío) corresponde al corazón agrícola de Chile con tradición ancestral en el cultivo del poroto.
- >50% de la superficie de porotos son producidos en la macrozona. 13 mil hectáreas con rendimientos – 40 a 48 qqm/hectarea.
- La Región del Maule, hasta zona norte de la región Biobío, concentra 85% de la superficie plantada de poroto.
- El Maule es una zona con capacidad instalada para la transformación de materias primas agrícolas para darle valor agregado al poroto (harinas, concentrados proteicos, pigmentos).
VALORIZACIÓN POR SU APORTE EN LA SALUD
El consumo de este cultivo ancestral se asocia con beneficios para la salud, y pese a que aun faltan estudios clínicos para probarlo, expertos indican que incide directamente en la presión arterial, en la reducción de la prevalencia de obesidad y síndrome metabólico, podría incluso reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, gracias a la fibra soluble que contiene; además sus altos niveles de antioxidantes lo posicionan como un importante alimento que ayuda a la prevención de enfermedades degenerativas, el envejecimiento prematuro, entre otros.
Sin duda un importante aporte a la dieta y a la salud, más aún si se considera la urgencia de adoptar estrategias para producir de manera eficiente alimentos más saludables- muchos de los cuales prevalecían en la dieta tradicional, como los porotos- por su aporte a la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles, las que afectan cada vez más a la población humana, generando graves problemas de salud pública.
Recomendaciones OMS/FAO/USDA: 300g – 400g /semana
Sobre el proyecto
Factores con carácter fueron los que consideró el CEAP al momento de formular la idea: la incidencia del poroto en la salud humana, su rol en la economía regional y en el sistema agroalimentario, pero además la escasa caracterización que existe al día de hoy de esa legumbre.
Se trata de un proyecto adjudicado en el marco del “Concurso de Fortalecimiento al Desarrollo Científico de Centros Regionales 2020” de la Agencia Nacional de Investigación y desarrollo-ANID.
La iniciativa, que vincula a 29 investigadores de distintas universidades y centros de estudios del país, considera tres línea de investigación, cada una de ellas de trabaja de manera paralela para lograr alcanzar el gran desafío.